Que extraño que te quedarás.

No llore cuando caí al infierno, ni cuando me levanté de el, no llore cuando te perdí, ni cuando decidí lo mejor para mí, no lloraba cuando imaginaba cada aniversario, de las promesas que iban a llegar, y no llore cuando decidiste ya no quererme. No llore por ti yendote pero si llore cuando soñé enamorarme de ti, cuando respiraba y volaba sin moverme del sofá, como blunt de champagne, como la mueca del Mahh, cuando se podia soñar con desear amar más. Llore cuando la nostalgia del mar, me decía frente a mi, tu nombre cuando lucias de más. Libre. Llorar te hace libre, cuál mar sin mar. Un charco viene a mojar cuando estás dentro del mar. Extraño estar solo, porque solo puedo ponerme a llorar por ti, a extrañar cuánto podía morir por ti, y como me amaba queriéndote, como me enamore de los detalles que cubrían tu persona, pero ame los defectos que te hacían tu, Extraño la resilencia que me daba estar para ti, querer por ti, ser por ti. Extraño estar solo porque es el último lugar donde podrás morir, en las lágrimas que quedan después de volver a enamorarme de ti. Extraño volver mojado, tarde o apurado, fumado o cruzado, extraño cualquier manera que me llevará a tu puerta o a tu lado. No puedo decir que te extraño, porque ya no estás, solo queda decir que me extraño Me extraño mucho asi Me extraño con sentido y en ebullición Un alma que es incontrolable, capaz de no ser destruida cediendo a otros Nos extraño y te extraño asi Cuando no sabías que te extrañaba incluso cuando estabas ahí.

Comentarios

Entradas populares de este blog

Es una apuesta por todo