Y de noche soy otro, otro que puede odiarte hasta morir, odiarte por toda la burla que fui frente a mis ojos, viniendo de ti. 


No eras promesas ni cumplidos, era más tu miedo a no tener nada, a estar solo, porque de ti nada crece, no hay nada inencontrable que buscar

Tan solo el segundo amargo, de ser tu, de quedarse contigo, siempre, dónde el único amor que conoces, es aquel que nace de otros a ti, porque no sientes, tienen que sentir por ti para ello

No hay tesoros ni raíces, ni firmas ni promesas, no hay en el mundo aunque sea absurdo, ni en la locura de serafín, lo que siempre pides.

No te obligamos a nada, nada que no querías, te tiemblan las piernas, la voz y la duda. Te corroe y nada te lleva a ti

El mecanismo de defensa que pone tu alma en su puta jaula, sin calma sin ser fuerte, sin llorar ni perder.

Más que odiar, es repugnar, lo que fui, lo que condicione a ti, lo que prive y lo que nunca aconteci, odie quien era, odio quién soy, odio quién tuviste. Y de amor nada queda, solo el segundo que tenía, dónde ni el amor ni la privacidad ni la doblegacion bastan. 


Estás vacío, y solo sientes cuando otros sienten por ti. Porque solo así vales. Siendo de alguien.

4:20, y ya es hora de la medicina, tomada o fumada, no soportar el aether coloquial de tu pequeñez.

Comentarios

Entradas populares de este blog

Es una apuesta por todo